Un genio llamado John dijo un día "Dirás que soy un soñador, pero no soy el único" y eso haré, seguiré soñando hasta que pueda.






Beatlemaníacos (y gente afhoidsfhiuashfgdsg de este lugar llamado mundo):

Abbey Road St-.

Mi foto
The Cavern Club, Liverpool.
Es curioso porque en la infancia crees que puedes ser cualquier cosa que quieras, ir a donde te venga en gana. No hay límites. Esperas lo inesperado, crees en la magia. Luego te haces mayor y la inocencia se hace añicos. Las realidades de la vida se interponen en tu camino y caes en la cuenta de que no puedes ser todo lo que querías ser, que quizá tengas que conformarte con un poquito menos. ¿Por qué dejamos de creer en nosotros mismos? ¿Por qué permitimos que los hechos y las cifras acaben gobernando nuestra vida en lugar de los sueños? Pero ahora mi mente ha vuelto a cambiar. No hay nada imposible, Alex. Siempre lo he tenido a mi alcance. El problema es que no estiraba bastante el brazo, eso es todo.

martes, 20 de noviembre de 2012

Sí, duele el recuerdo.

Van. Vienen. Las personas y los sentimientos nunca perduran para siempre. Es como la gravedad, obvio. Todo a lo que nos aferramos desaparece, en un momento indicado y hace un vacío irremplazable en nuestro ser. Un vacío existencial, el cual tampoco podrás recordar para siempre. Todo va, todo viene. La vida es una estación de metro abierta 24 horas, 365 días al año. Gente yendo y viniendo, de la cual conocerás el 0,1 % con suerte. Pequeñas hormiguitas que se acumulan en un vagón cerrado. Hermético. En unas milésimas de segundo se adentrarán en un túnel al que suelen llamar vida. De estas tantas personas que viajan en el vagón, siempre estarán las afortunadas, las que se encuentran sentadas, indiferentes a los demás, como si fuesen los seres superiores. Luego estamos nosotros, la gente normal, la que va agarrada a una barra de metal manoseada por otras tantas hormiguitas que algún día estuvieron en su lugar.
Primera estación, tu porcentaje de gente posiblemente conocida se reduce un 15%. ¿Cuánto queda? Espera. Subió otro 15% de personas al vagón, 15% de personas que conocerás. Así, infinitas estaciones a lo largo de nuestro recorrido.
¿Con qué te quedas? Con un 0, 0000000000000000001% de personas que, desde el principio, estuvieron junto a tí.

Life is what happens while you´re making other plans.
                                                                                                        -John Lennon


Foto hecha en una estación de Moscú. Viaje 2012. Realizada por: @ladymanhattan.


VIVE, VAMOS, NO ESPERES NI UN SEGUNDO MÁS. APROVECHA LO QUE TE QUEDA HASTA LA SIGUIENTE ESTACIÓN.


4 comentarios:

  1. Me ha encantado el texto, al final sólo se quedan las personas que de verdad deben quedarse y merecen la pena. Ya sabes lo que dicen "si duele el recuerdo, te cura el olvido". Un besazo <3
    http://enesteladodelmarr.blogspot.com.es/

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  2. Se suele decir que los que son de verdad solo se cuentan con los dedos de una mano, y te sobran dedos. Pero yo no pienso en que ellos se irán. Prefiero pensar que aunque ya no estén conmigo en un futuro se acordarán de mi, de nuestras risas y locuras, de las tardes en las que les he ayudado y ellos me han ayudado a mi, de las fiestas y de las tardes de manta y peli. Porque la gente puede que no se quede, pero los recuerdos se quedan el 100% de ellos.

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  3. Holaaaaaaaa!(:
    Perdón por no haberme pasado antes, estoy liada con los exámenes.
    Es precioso lo que dijistes.
    Conocemos, a lo largo de nuestra vida, mucha gente; pero muy pocos se quedan en ella.
    Pásate por mi blog!^^

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  4. Realmente me encanta, te leo desde hace muchísimo tiempo pero al cambiar de blog perdí el enlace que me llevaba a tu blog. Qué suerte volverlo a encontrar! Pásate por mi blog, si tienes un ratito.
    Un abrazo de osito.
    http://22manerasderompermeelcorazon.blogspot.com.es/

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Exprésate.Imagina que esto es un lienzo, y dibuja (o escribe) en él.