Un genio llamado John dijo un día "Dirás que soy un soñador, pero no soy el único" y eso haré, seguiré soñando hasta que pueda.






Beatlemaníacos (y gente afhoidsfhiuashfgdsg de este lugar llamado mundo):

Abbey Road St-.

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The Cavern Club, Liverpool.
Es curioso porque en la infancia crees que puedes ser cualquier cosa que quieras, ir a donde te venga en gana. No hay límites. Esperas lo inesperado, crees en la magia. Luego te haces mayor y la inocencia se hace añicos. Las realidades de la vida se interponen en tu camino y caes en la cuenta de que no puedes ser todo lo que querías ser, que quizá tengas que conformarte con un poquito menos. ¿Por qué dejamos de creer en nosotros mismos? ¿Por qué permitimos que los hechos y las cifras acaben gobernando nuestra vida en lugar de los sueños? Pero ahora mi mente ha vuelto a cambiar. No hay nada imposible, Alex. Siempre lo he tenido a mi alcance. El problema es que no estiraba bastante el brazo, eso es todo.

martes, 6 de noviembre de 2012

Páginas rotas.

Siempre nos preguntaremos el por qué de las cosas. Seguimos teniendo algo en común con aquellos pequeños ingenuos,aquellos niños que un día fuimos, aquellos pequeños renacuajos que corrían en círculos para pillar a los compañeros, para pedir un trocito de bocadillo al amigo de al lado, para pedir que le prestasen un cochecito de carreras que se podría tranformar en la mejor mega hiper genial nave espacial o solo ser un coche que transportase a una diminuta familia, o bien una muñeca con la que imaginar a ser mayor. ¿Y ahora? Todos aquellos cochecitos con los que jugábamos, ahora son realidad. De pasar a divertirnos con ellos, a no tener que estudiar nada ni pagar la gasolina para poder ir de un lado a otro, a tener que vivir con ellos día a día, arriesgándote en un pequeño porcentaje nuestras "insignificantes" vidas, pagando euros y euros por sólo unos cuantos kilómetros de vida para estas grandes máquinas que ya no son juguetes. Lo mismo con nuestro afán a cumplir años, a ser mayor, a querer ser con cinco añitos una mamá, sin saber aun la tabla del ocho de memoria ni el verbo haber en todas sus conjugaciones. ¿Véis? Todo era diferente, TODO. Quién cambiaría nuestro Seat contaminante por aquellos cochecitos de carreras. Quién no querría tener menos años de los que tiene, volver a aquellos felices años en los que eramos ingenuos, vivíamos por instinto, porque las cosas eran así. Eramos tan pequeños que nuestra capacidad para depender ni un solo instante por nosotros mismos era tarea imposible [...]
Y ahora me pregunto, ¿Por qué crecemos? Si lo único que queremos es ser jóvenes por siempre.


"Life is what happens to you while you're busy making other plans."

De pequeño, la única droga que existía entre comillas eran nuestras increíbles ganas de jugar, de leer un cuento. ¿Y ahora? Ahora nos hemos convertido en personas a las que les gusta tragar humo para tintar pulmones y bebidas alcohólicas para que nuestro hígado se atrofie. (Excepciones no incluídas).


Vamos, despiértate. Que esto a lo que llamamos vida se pasa volando. Literalmente.

Os leen:
                 @esther4gil & @ladymanhattan




1 comentario:

Exprésate.Imagina que esto es un lienzo, y dibuja (o escribe) en él.